¿El mundo va a cambiar?


No creo que exista una sola persona en este mundo que no se sienta asombrado al ver los videos de como distintas especies animales han tomado las calles, mientras nosotros vivimos en un confinamiento obligado. Vamos, que es más que obligado por el simple temor de contagiarnos entre nosotros mismos, entre los humanos.

Mientras ellos van y vienen, nosotros nos quedamos, con la esperanza de que más tarde que temprano, volveremos a ser los mismos, los que un día fuimos, los que construimos estas torres y murallas que presumíamos con nuestros amigos como el mayor logro de nuestra vida y que hoy tienen un tinte de prisión desde donde habitamos.

El mundo va a cambiar dicen muchas voces, lo escuchamos, lo leemos por todas partes, pero no, el mundo no va a cambiar, cambiaremos nosotros, los que habitamos el mundo y decir que el mundo va a cambiar porque nosotros vamos a cambiar es volver a quitarle el protagonismo al centro de todo, que es el mundo.

No importa si en este trance perdimos a alguien o no, aquí todos estamos perdiendo en distintas magnitudes, habrá unos que perderán lo más preciado, otros hemos perdido cosas que estamos seguros podremos recuperar después, cuando nos llegue la calma, pero el tiempo que se nos ha ido, ese nunca va a regresar a nuestras manos.

No volveremos a ser los mismos y quizá ni siquiera nos hemos dado cuenta de ese pequeño detalle porque simplemente no estamos preparados para aceptar que nos han dado donde más nos duele. Cuantos de nosotros no fuimos criados bajo la idea de que el mundo era nuestros y habíamos nacido para conquistarlo, lo creímos todos y lo creímos todo y asumimos el reto, el esfuerzo y sacrificio para lograrlo… y todo para qué, tan solo para darnos cuenta que el mundo nunca ha sido nuestro, ni lo será.

La mayor ironía es que mientras los animales se apropian de las calles, los mares, los bosques, las aceras, disfrutan del sol, del viento sobre sus cuerpos, corren con la mayor libertad sabiendo que el mayor depredador está ausente y no puede hacer nada… nosotros estamos en este encierro temiendo que lo que un día encontramos como lo más preciado se haya convertido en lo más letal en este mundo… el contacto humano.

No, el mundo no va a cambiar, no te engañes el mundo seguirá siendo el mismo con sus montañas y sus mares y sus ciudades invadidas, los que habremos de cambiar seremos nosotros, pero no para ser mejores, solo para ser más humanos y no hay nada más complejo en esta vida que ser un humano…porque a veces el dolor nos cambia sin siquiera sospecharlo.

Nos duele, hoy todo nos duele mucho más, la simple idea aterra, la ilusión se rompe fácilmente… pero eso nos recuerda que somos seres maleables, acepta tu cambio y abrázalo, acepta tu miedo y agradécele por recordarle que estás vivo, acepta tu rabia y peléale para que no te convenza que esto que hoy nos pasa es normal, pero sobre todo acepta tu tristeza y consuélala, háblale, háblate… y con el tiempo volveremos a abrazarnos.


Para todos aquellos que hoy están librando una batalla por mantenerse vivos
Para todos aquellos que no tuvieron y no tendrán la oportunidad de darse el último adiós.
Para todos mis vivos… pero sobre todo para aquellos que hoy están atravesando un momento mucho más amargo.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Escribir es un acto de fe…

¿Que te quedes conmigo porque es lo que nos tocó en este camino?

Al dar la vuelta ...