Hace tiempo fuimos...


No te culpo por confundirte con el pasado de vez en cuando, te cuestiono que te aferres a lo que fuimos en un intento desesperado. Es cierto, fuimos grandes, invencibles y fuertes, fuimos felices y compartimos alegrías, miedos y desasosiegos hasta que un día nos alcanzó el tiempo y nos encontramos con el destino que nunca nos imaginamos.

¿Te acuerdas de aquella noche?, sí, justo aquella noche fría y obscura, los dos andando por la calle, con nuestro paso desganado y buscando formas de matar el tiempo para no decir lo que ya sabíamos, eran tiempos sensibles y sin nada me viste y me dijiste “tienes que entender que yo ya no te quiero”, así sin más, aunque sería tonto y falso decir que me tomó por sorpresa, me tomaste por sorpresa tú, la facilidad con la que me hacías ese reclamo y soltabas la súplica “tiene que entender que yo ya no te quiero”.

Pues bien, lo entendí, entendí que tus ojos ya no me miraban y tus manos ya no me tocaban, que ya no respondías a mi llamado, cierto, fue triste y solitario al principio, pero como todo vuelo, después de pasar la turbulencia y dejar la tormenta atrás disfruté la vista y mi soledad, fui feliz al encontrarme conmigo mismo, fue sencillo, volví a ser libre.

Hoy a veces me preguntó si sería capaz de volver a tener lo que tú y yo un día fuimos, a veces me parece que mi impulso dice sí, pero la decepción dice no, tengo pocas respuestas y muchas preguntas, pero una de ellas es que al menos no quiero volver a lo que hace tiempo fuimos.

No lo tomes a mal, fuimos muy felices, pero también fui triste, fui muy grande, pero también fui muy pequeño, fui todo y a la vez fui nada, fue dichoso y también fui triste, fui un entero, fui pedacitos que crujían cada día… hoy siento muy bonito, haber tenido la oportunidad de armarme de esos pedacitos para construir una mejor versión de mí mismo.

Sí, es cierto hace tiempo fuimos… pero también es verdadero que hoy me gusta hablar en singular, orden para uno, mesa para uno, tirarme y ver la nada, contemplar el cielo e imaginar esas enormes posibilidades que vuelven a uno, cuando uno vuelve a ser solo uno…

Comentarios

Entradas populares de este blog

Escribir es un acto de fe…

¿Que te quedes conmigo porque es lo que nos tocó en este camino?

Al dar la vuelta ...