Cuidado... cruce con precaución
Y al abrir la puerta no pude evitar recordar que me gustan los espacios abiertos, los pequeños balcones, las grandes terrazas desde donde puedes observar el caer de la noche, el salir del sol y si tienes suerte disfrutar la lluvia sin tener que mojarte… aunque esto último no me hace mucho sentido, ¿que no lo mejor de la vida es atrever a mojarte un poco? Desde pequeño escuchaba que, si llovía, era mejor cubrirse y buscar refugio, porque si te mojabas te podías enfermar, que mucho sol te hacía daño y que confiar demasiado te podía hacer pedazos. A veces siento que estamos tan acostumbrados a vivir con señales de alerta que parece que vamos en un campo minado esperando encontrarnos con algo que nos haga pedazos. ¡Qué pena!... mira, que pena vivir pensando que a cada paso hay un letrero que nos dice “cruce con precaución”, a veces, vale la pena olvidarse que el paso debe ser precavido, a veces que nos moje la lluvia es todo lo que necesitamos, otras tantas un poquito de sol para...