Salimos a flote

 

 

Qué año tan largo, los años me parecen décadas ahora que lo pienso y es que prácticamente los hemos vivido juntos, como muchos otros años y otros tantos momentos, pero este año permanecerá en la memoria por el resto de los años, ¿te acuerdas todavía del primer día de esos días?

Lo mucho que lloraba al saberme encerrado y lo mucho que me mirabas sin saber qué hacer, si llorar conmigo o pasarme un pañuelo o levantarte y hacer de cuenta que nada pasaba, porque eso era lo que ocurría cada noche, cada noche nos íbamos a la cama con la sensación de que nada pasaba, porque sentíamos que nuestro tiempo, el mundo y la vida se habían quedado en calma y a los lejos las ambulancias, una tras otra y después otra tan solo para recordarnos que allá afuera se vivía una batalla.

¡Qué días tan tristes! … cierto, pero también que días tan felices, metidos en la cocina y en la rutina, tu voz, más mi voz y el televisor prendido, la música que no paraba y la esperanza de que pronto ya todo iba a acabar, pero mira, ya vamos para los 10 meses y esto todavía no acaba.

Nuestro hartazgo aumentaba casi con la misma velocidad de los contagios y el miedo también nos acompañaba como la añoranza de los días de playa, del verano que perdimos, pero también nos robaron la primavera, el invierno y el otoño, ¿cómo no creer que nos robaron todo un año?

Pero ahí estuvimos en las mañanas con sus noches, con la lluvia que veíamos desde la ventana con las pequeñas vueltas y la paranoia que al salir de casa traíamos el virus con nosotros y la risa, pero sobre todo la vida, la vida que nunca se nos escapó… que año tan duro, ¡qué mierda!, pero que maravilla, lo logramos, me mantuviste con vida y salimos a flote….

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Escribir es un acto de fe…

¿Que te quedes conmigo porque es lo que nos tocó en este camino?

Al dar la vuelta ...