2020…y ahora solo nos miramos
Qué rápido se pasan los días cuando uno vive la mayor parte
del tiempo encerrado, y es que esos pequeños momentos de libertad en que nos
atrevemos a salir, a romper, a tratar de hacer algo distinto del día a día…
seguimos estando encerrados.
Hemos aprendido a vivir con nuestros labios tapados, por
momentos pareciese que los tenemos cerrados, porque estamos tan acostumbrados a
no hablar de lo malo, no decir que duele, a no admitir que arde… a mirar hacia
otro lado.
Admiro a aquellos que en este 2020 no se han un roto una
sola vez, no han perdido la sonrisa, ni tampoco se les ha enchinado la piel con
todas esas noticas de números, estadísticas y críticas… pero admiro mucho más a
aquellos que no han dejado de volar, incluso con las alas rotas y las emociones
suspendidas en un tiempo perdido en los sueños.
Que pequeño parece el tiempo transcurrido, que poco parece
lo que hemos vivido entre paredes, porque regularmente pensamos en todo aquello
que no hemos podido hacer, en todos esos kilómetros que quedaron sin recorrerse,
en esos besos que no nos dimos y esos abrazos que se quedaron en nuestras
manos.
Falta poco y parece que ha sido mucho, falta mucho y parece
que ha sido poco, a veces hasta se me olvida el día en el que estoy, confundo
las fechas y a veces prefiero quedarme en silencio para no hablar de lo mismo.
Me sigue pareciendo sorprendente que estemos en medio de esto, nos miramos,
porque ya no nos podemos hablar con los labios, nos miramos, porque ya no nos
podemos tocar con las manos, nos miramos… esperando suceda algo.
Comentarios
Publicar un comentario