¿Qué hay de malo en renunciar a ser extraordinario?
Hace dos meses recibí un correo de mi ex – trabajo donde me solicitaban una reunión presencial con carácter de urgente, mi intuición me hizo saber que esa cita tenía solo un motivo, notificarme que mi contrato iba a ser rescindido, en otras palabras, me iban a despedir, no me equivoqué. Desde entonces, fiel a mi personalidad me embarqué en un viaje de sentimientos, que comenzaban con el agradecimiento, desde pequeño mis padres me enseñaron que en esta vida hay ciclos que se cumplen, algunos se cumplen por nuestra voluntad y otros tantos porque el universo nos tiene preparado algo más. En este viaje de emprendimiento me encontré con una pregunta que tenía que responder, ¿qué hay de malo en renunciar a ser extraordinario? Me llevo dos meses encontrar una respuesta, y aunque sé que no es definitiva, hoy es la que necesito y da salida a esa entrada que traía en mi cabeza. Hace unos meses atrás racionalicé la enorme necesidad de hacer una pausa y re – dirigir mi carrera ...