2020…y ahora solo nos miramos
Qué rápido se pasan los días cuando uno vive la mayor parte del tiempo encerrado, y es que esos pequeños momentos de libertad en que nos atrevemos a salir, a romper, a tratar de hacer algo distinto del día a día… seguimos estando encerrados. Hemos aprendido a vivir con nuestros labios tapados, por momentos pareciese que los tenemos cerrados, porque estamos tan acostumbrados a no hablar de lo malo, no decir que duele, a no admitir que arde… a mirar hacia otro lado. Admiro a aquellos que en este 2020 no se han un roto una sola vez, no han perdido la sonrisa, ni tampoco se les ha enchinado la piel con todas esas noticas de números, estadísticas y críticas… pero admiro mucho más a aquellos que no han dejado de volar, incluso con las alas rotas y las emociones suspendidas en un tiempo perdido en los sueños. Que pequeño parece el tiempo transcurrido, que poco parece lo que hemos vivido entre paredes, porque regularmente pensamos en todo aquello que no hemos podido hacer, en todos...