Entradas

Mostrando entradas de junio, 2020

El evangelio de la memoria

Tengo un rincón reservado para ti, para mí, para dos… aquí nadie entra, excepto tú… habitas cada espacio y rodeas con tu presencia, a veces por instantes, a veces por momentos… aquí es donde te guardo, te abrazo y te contemplo como si no hubiera pasado el tiempo. Aquí es donde tenemos una historia, una muy nuestra, donde recuerdo cada encuentro accidental, cada momento que se nos perdió en el tiempo. Recuerdo tu inusual manera de caminar, verte de lejos, sonreírte por dentro y decirte quizá algún día con algún momento. Cierto, hoy estamos tan lejanos, tan ajenos, tan dispersos… tan perdidos, nos vemos entre sueños, sé de ti, como tú sabes de mí, de forma accidental y muy de vez en cuando. Seguro tú también me piensas, me marcas y cuelgas, jugamos a ese juego en que ninguno de los dos se atreve a dar el último paso. El evangelio de la memoria... Es donde te traigo, donde te guardo y donde te encuentro en secreto… es nuestro pequeño universo donde reímos y bailamos siendo obse...

Hablemos del cuerpo...

El cuerpo que habito es el cuerpo desde donde hablo, el cuerpo que me han prestado, el cuerpo que no es mío, el cuerpo en el que me transporto y el cuerpo que muchas noches te regalo. El cuerpo es el motivo para seguir andando, el cuerpo desde donde te hablo, es el cuerpo que muchas veces escondo, que otras tantas veces callo. Este cuerpo es mío, me ha sido regalado, el cuerpo que cuido, otras olvido, el cuerpo que admiro en el reflejo frente al espejo, el cuerpo que estrujo, que toco, que siento, que abrazo. Este cuerpo que no es más que objeto de paso, que a veces es tu pretexto para quedarte más tiempo adentro. El cuerpo que no es mas que un espacio perdido en el tiempo, la coincidencia en el camino por el que vamos, el cuerpo que ha sido lo que nos ha unido y que quizá en algún momento nos fundamos en un solo cuerpo. El cuerpo que se confiesa en un aliento, en un gemido, en un quejido, que a veces se rompe, que a veces se pierde, que a veces se olvida. El cuerpo, este...